“Ordinary” Children, Extraordinary Teachers. Marva Collins. La primera vez que escuché hablar de Marva Collins fue en 2010, en una conferencia de Tal Ben-Shahar. Nacida en 1936 en Alabama en plena segregación, tras graduarse optó a una de las pocas posiciones que una mujer afroamericana con formación podía elegir en los 50 en los estados del Sur: Profesora. En los años sucesivos, Collins desarrolló una potente metodología educativa (la “Marva’s Way”, que se convirtió en libro), basada en el refuerzo positivo y la confianza como canal para conseguir sacar lo mejor de sus alumnos.
Para ella, la escuela es como una sociedad en miniatura donde los estudiantes practican para convertirse en buenos ciudadanos para el mundo real y donde la misión del profesor es hacer brillar a cada uno de sus alumnos. Décadas después, en un momento donde hablamos de smart cities, ¿podemos decir que nuestros modelos educativos nos ayudarán a crear smart citizens? Cada página de “Ordinary” Children, Extraordinary Teachers es reveladora, así como la esencia de Total Learning Experience que Marva Collins resumía magistralmente hace más de 25 años: “Los estudiantes no sólo debe ser capaces de aprobar exámenes, rendir académicamente y manejarse en situaciones sociales, también deben tener el sentido de la humanidad y la compasión”. Yo quiero una escuela así para mi hija.