Psicopatía corporate

Uno de cada cinco CEOs presenta indicios de psicopatía. Así de claro lo dice un artículo de Forbes que cayó el otro día en mis manos. Me resultó un dato tan estremecedor que empecé a investigar y descubrí una avalancha de papers, estudios y literatura sobre la llamada “psicopatía corporate”. La lista de comportamientos vinculados a este trastorno de la personalidad es impactante: falta de empatía, egocentrismo, ausencia de remordimientos, manipulación, mentiras, encanto superficial, … A priori parece que estemos hablando del protagonista de American Psycho, pero lo cierto es que leer esta lista también nos hace pensar rápidamente en algún que otro jefe que hayamos aguantado en el pasado. O que quizás estemos sufriendo ahora.

De un modo directo o indirecto, todos conocemos los estragos organizacionales que los psicópatas corporate causan con su gestión y lo devastador que es su maltrato en las personas que trabajan con ellos. Algunas desarrollan síndrome de Estocolmo, otras creen que pueden hacerles entrar en razón (y mueren en el intento), otras tienen que acabar asistiendo a terapia, otras soportan silenciosamente vejaciones corporate de todo tipo (insultos, amenazas, …) que las hacen vivir en un pánico e inseguridad constante mientras están en el trabajo. La triste realidad es que, a no ser que haya una conducta delictiva de por medio que lo obligue, un psicópata corporate no se va a someter a ningún tipo de tratamiento ni terapia conductual. No va a cambiar. Esto significa que lidiar con un psicópata corporate será un desgaste constante a todos los niveles para todas aquellas personas que tengan que aguantarlo. No hay salvación posible. Así que el único remedio es coger el bolso y marcharse. O, si uno decide que no tiene un lugar mejor donde ir y que puede aguantar (la PNL nos traiciona tantas veces …), es recomendable esquivar al máximo a los psicópatas corporate y montarse la vida laboral lo más paralelamente posible (que no sé yo si es muy realista pensar que eso pueda pasar).

De todos modos, lo realmente inquietante de la psicopatía corporate como fenómeno es plantearse cómo hemos podido llegar a crear entornos organizacionales donde “crecer” o “hacer carrera” esté vinculado a la falta de empatía, la manipulación o la ausencia de remordimientos. Evidentemente, en estos entornos un psicópata corporate se manejará como pez en el agua y tendrá las de ganar siempre. La solución no está en eliminar a los psicópatas. De hecho, los estudios dicen que 1 de cada 200 personas lo es. La solución está en poner el foco en esas otras organizaciones donde no hay hipocresía ni miedo, donde la manipulación y la falta de empatía se denuncian y donde no hay lugar para la psicopatía corporate. Porque esas organizaciones existen. Hablemos de ellas, veamos qué sistemas implementan, visitémoslas y veámoslas por dentro, hablemos con su gente, démosle el micro, repliquémoslas. Dejemos de ensalzar y dar premios marketinianos a las empresas que sabemos que están en manos de psicópatas corporate (porque al final todos los conocemos). Si queremos entornos psicológicamente seguros y solucionar una de las principales causas de mediocridad organizacional, pongamos un cordón sanitario a la psicopatía corporate.