La desdramatización de HR

Hace unos días, navegando por Linkedin, encontré un post donde una persona explicaba que, tras tres meses en una empresa, se había dado cuenta de que su propósito no encajaba allí y había decidido presentar su baja. El post estaba escrito con mucha coherencia y con una visión muy práctica, cero dramática. El primer comentario al post era de una persona de HR de otra empresa que, a título general, responsabilizaba a este departamento de no explicar bien las posiciones y las expectativas cuando los candidatos hacen las entrevistas. Esta reacción me desconcertó. ¿Por qué alguien de HR asume una responsabilidad cuando el autor del post en ningún momento habla de esta área ni de buscar “culpables” a su salida voluntaria de la organización?

Sí, por supuesto, HR (o quien haga la entrevista) debe explicar las posiciones y ser honesto cuando lo hace. Pero luego este candidato tiene que tener una buena acogida en su departamento, alguien de su entorno inmediato tiene que ayudarle en sus primeros pasos, la persona a quien reporta (sea el tipo de estructura que sea la organización) irle explicando y matizando su rol y resolviendo sus dudas … La integración exitosa de un candidato que se convierte en cliente interno es una responsabilidad compartida (también por el recién llegado a la organización, que al final es quien decide si el entorno le convence o no).

En nuestro afán de hacer un trabajo bien hecho, a menudo HR nos hacemos trampas al solitario. A veces somos como madres que están haciendo las camas a sus hijos hasta que se van de casa (y, una vez fuera, les siguen enviando tuppers) o como el padre autoritario que deja o no salir de noche (ambos roles muy del siglo pasado). En ocasiones, somos también como ese equipo de limpieza de la película de Tarantino que se tradujo en España como “Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre” (el título original es “Curdled”). Ninguno de estos roles es lo que queremos hacer … Así pues, ¿por qué tenemos que aceptarlos o, peor aún, contribuir a que sigan existiendo en las organizaciones?

Para ello, HR tenemos que abandonar este tono hiperresponsable y abnegado y divertirnos más. Olvidarnos de productos aburridos y largos de implementar que nunca emocionarán a nadie (por más perfectos que parezcan) y compartir más con nuestro cliente interno, que es quien nos dará las claves que necesitamos. Disfrutar con lo que nos gusta y para lo que existimos, que es trabajar con las personas, utilizando un lenguaje que toda persona de la organización entienda y comparta.

Porque sólo desdramatizando HR conseguiremos ser sexy y encontrar nuestro propósito en las organizaciones.

2 Comentarios
  • Clotilde Tesón

    15 enero, 2019 at 9:14 am Responder

    Emma, me sumo yotalmente a tu declaración.
    A la organización y a muchos managers les va bien tener a Recursos Humanos de chivo expiatorio y nosotr@s tenemos la responsabilidad de jugarles el juego o apostar por desarrollar un rol de corresponsabilidad más propio de una organización madura, actual y agile.
    Salut!

  • Yolanda

    17 enero, 2019 at 10:22 pm Responder

    Inspirador Emma. Gracias por poner el foco en comportamientos, circunstancias, retos… de los q muchas veces no somos conscientes. Es un “shake” a ésta, nuestra comunidad 😉

Publicar Comentario

Únete a la
COMUNIDAD SHAKER
¡Estaré encantada de mantenerte al día!
APÚNTATE
close-link